sábado, 15 de marzo de 2014

Choco y sus amigos: Las lechugas

¡Hola niños! Soy yo, Choco, el chocolate parlante. Lechuguita y yo hemos llegado a un acuerdo: Que comer lechugas es muy bueno...Porque así estás sano y bien alimentado. Si no comes lechugas enfermarás y no estarás bueno...Pero si comes a su aldea estarán muy tristes...Entonces ha pensado una idea muy ingeniosa:

Cuando sean Viejas las Lechugas de Lechugalandia irán a tu casa y estarán en la cocina, en el mismo lugar dónde dejas las demás lechugas normales. Ellas hablan, pero fuera de FoodLand no pueden decir ni una palabra. ¡Están mudas! Pero si tú las hablas te entienden. Te pueden responder con signos o quizá con movimientos. ¡Pero siempre escuchan atentamente! Son muy simpáticas y atentas. ¡Y además saludables! Las lechugas viejas pueden comerse muchas veces y vuelven a aparecer. ¿Qué cómo? Yo tampoco lo sabía, pero Lechuguita me ha explicado: Lechugus Genius ha hecho una pócima para que la tomen. ¿Por qué solo a las lechugas ancianas? Porque si se lo das a una lechuga joven puede que estén en peligro y no funcione por la energía que tiene. En cambio las lechugas ancianas no tienen tanta energía como las jóvenes. La pócima puede absorber la energía y que las lechugas no puedan ni moverse, pero solo a las jóvenes. Eso no pasa con las lechugas ancianas porque a los 60 años de edad en humano pasan a ver a El Caracol Macol que les come una hoja y entonces ya están registradas en el libro de LECHUGAS ANCIANAS. La saliva de El Caracol Macol es especial, porque una vez que come un trozo de hoja a las lechugas viejas se les pega una marca que sirve para que la energía no se acabe con nada. Si nosotros comemos a una lechuga anciana, por ejemplo la abuela de Lechuguita, Lechutoda que está en La Residencia Lechuga, un poco más arriba del Valle del Lechugón, al lado de La Escuela Lechugativa no pasará nada. Su energía se cargará sucesivamente. Si fuera una joven la comerías y se pudriría porque no tendría energía. Y las lechugas sin energía no son lechugas.

Lechuguita está muy contenta, y la aldea todavía más. Así tu podrás alimentarte sano y nosotros seguiremos dando las vitaminas que necesitas sin que las lechugas se pudran y estén asquerosas. ¡Gracias por leer esto!

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